
Jacob Jordaens · PD
El banquete de Cleopatra
Ficha
La historia
La historia viene de Plinio, el escritor romano, y en el fondo trata de presumir. Cleopatra había apostado con Marco Antonio que era capaz de gastar una fortuna en una sola cena: diez millones de sestercios, más de lo que costaba mantener un pequeño ejército. Para ganar la apuesta hace justo lo que el cuadro capta: deja caer uno de sus enormes pendientes de perla en una copa de vinagre para disolverlo y bebérselo. Jordaens pinta a los invitados detenidos entre la admiración y el recelo, y coloca a un lado un bufón que señala a la reina con una sonrisa burlona, como diciendo que todo aquello es una locura. Hacia 1653 Jordaens era el pintor de más peso que quedaba en Amberes, con Rubens muerto desde hacía años, y llena este banquete antiguo, como solía, con las caras anchas y coloradas de sus vecinos flamencos disfrazados de reyes y reinas.




