
George Bellows · PD
Los moradores del acantilado
Ficha
La historia
Entre 1870 y 1915 la población de Nueva York pasó de un millón y medio a cinco millones, empujada sobre todo por la inmigración. Muchos de esos recién llegados, italianos, judíos, irlandeses, se apiñaban en los inquilinatos del Lower East Side, al sur de la calle Houston. Bellows pintó una de esas calles en un día de calor: la gente se derrama de los edificios hacia los portales y las escaleras de incendios, la ropa tendida cuelga por encima y un vendedor ofrece su mercancía desde un carrito en medio del gentío. Ese mismo año dibujó una escena parecida para la revista socialista The Masses, con un pie que se burlaba de los ricos por no entender que los obreros no podían huir al campo en pleno verano. Por ese parecido muchos historiadores leen el lienzo como una crítica social. El museo de Los Ángeles lo compró en 1916, apenas tres años después de pintarse.




