
Own work Yelkrokoyade 2015 · CC-BY-SA-4.0
Tríptico Columba
Ficha
La historia
No es casual que este retablo, pintado hacia 1455 para una iglesia de Colonia, tenga en su tabla central la Adoración de los Reyes Magos. Colonia guardaba, y aún guarda, unas reliquias muy veneradas: los huesos que la tradición atribuye a los tres Reyes, llevados a la ciudad en el siglo XII. La catedral se levantó en buena parte para albergarlos, y la urbe entera se sentía patria de los Magos. Un cuadro con ese tema tocaba, por tanto, el corazón de sus fieles. Rogier van der Weyden lo trabajó con un detalle tan minucioso que Goethe diría siglos más tarde que no hay un palmo de la tabla que no merezca mirarse con lupa. En las alas pintó la Anunciación y la Presentación en el templo. Sobre una columna, junto a la Virgen, colocó un pequeño crucifijo, un anuncio callado de cómo acabaría la vida del niño al que los reyes adoran.




