
Wassily Kandinsky · PD
Composición IV
Ficha
La historia
Hacia 1911 Kandinsky, un ruso instalado en Múnich, llevaba la pintura al borde de la abstracción pura, y este gran lienzo se detiene justo en ese umbral. A primera vista parece un caos de color, pero las imágenes siguen ahí si uno insiste. Esas dos gruesas líneas negras son las lanzas de unos cosacos. Hay caballos, jinetes, una colina coronada por un castillo y, abajo a la derecha, unas figuras tendidas. Kandinsky montaba una batalla, tema que le fue caro en esos años, cuando creía a medias que el viejo mundo se encaminaba hacia una tormenta purificadora de la que surgiría algo espiritual. Ese mismo año escribió su libro De lo espiritual en el arte. Quería que los colores y las líneas te alcanzaran de golpe, como un acorde de música, antes de que descifraras qué representa cada cosa.




