
El cónsul Tito Manlio Torcuato decapita a su hijo
Ficha
La historia
El verdugo alza la cabeza cortada hacia el cónsul, y el cuerpo que yace ante las gradas es el de su propio hijo. Según el historiador romano Tito Livio, en el año 340 a. C. el cónsul Tito Manlio Torcuato prohibió a sus soldados abandonar su puesto para combatir. Su hijo desobedeció, luchó y venció, y aun así el padre ordenó ejecutarlo. Ferdinand Bol sienta al magistrado, coronado de laurel, en un trono entre dos columnas, y a la derecha un soldado sujeta un caballo tordo. El lienzo se pintó a comienzos de la década de 1660 para la sede del Almirantazgo de Ámsterdam, con un doble mensaje para los oficiales de la flota. La insubordinación se castigaría con dureza, y quienes mandaban debían mantenerse imparciales.




