
Luca Signorelli · PD
Crucifixión con santa María Magdalena
Ficha
La historia
Este Cristo oscuro y musculoso, recortado contra un paisaje casi visionario de rocas y de un mar de olas encrespadas, se pintó hacia 1502 para el convento florentino de San Vincenzo d'Annalena, hoy desaparecido. Al pie de la cruz, la Magdalena se abraza al madero. Durante mucho tiempo ni siquiera se supo con certeza quién lo había hecho. Los primeros estudiosos lo dieron a Andrea del Castagno, hasta que en 1879 Vischer defendió que era obra autógrafa de Luca Signorelli. En 1889 otro crítico lo rebajó a un ayudante de su taller, pero Bernard Berenson y otros historiadores volvieron a leerlo como pintura del propio maestro, y así se lo tiene hoy. Cuando se suprimieron los conventos, el lienzo pasó a las galerías del Estado y acabó en los Uffizi de Florencia.




