
Luca Signorelli · PD
Lamentación sobre Cristo muerto
Ficha
La historia
Vasari cuenta una historia dura sobre el verano de 1502. Luca Signorelli, que entonces trabajaba en Orvieto, supo que su hijo Antonio había muerto de peste en Cortona, su ciudad. Fue a ver el cuerpo, hizo que lo desnudaran y lo dibujó, dice Vasari, con entera firmeza y sin una lágrima, solo por seguir mirándolo. Ese mismo año pintó esta Lamentación para una iglesia de Cortona, y nació la tradición de que el Cristo muerto, tendido pálido y pesado en primer término, se inspiraba en el hijo perdido. Sea o no cierto, siempre se ha señalado el realismo de ese cuerpo. Detrás de las plañideras dispuso dos escenas menores, la Crucifixión a un lado y el sepulcro vacío de la Resurrección al otro, de modo que el dolor y la esperanza comparten un mismo panel.




