
Michelangelo · PD
Sibila de Cumas
Ficha
La historia
En la bóveda de la Capilla Sixtina, entre los profetas de Israel, Miguel Ángel pintó cinco profetisas paganas, las sibilas del mundo antiguo. La idea era que también fuera de Israel, en las leyendas de griegos y romanos, ciertas voces habían anunciado la venida de Cristo. La sibila de Cumas era la más célebre de todas, la vieja adivina que, según Virgilio, había guiado a Eneas hasta el mundo de los muertos. Miguel Ángel le da un cuerpo enorme y musculoso, brazos gruesos, una anciana con la constitución de un obrero, inclinada sobre un libro descomunal. En 1511 descubrió la primera mitad del techo, y en Roma no se había visto nunca nada semejante. Había aceptado el fresco a regañadientes, pues se tenía ante todo por escultor, y se nota en cómo estos cuerpos parecen tallados en el enlucido.




