
Edvard Munch · PD
Bosque oscuro de abetos
Ficha
La historia
En la Noruega de los años 1890 el bosque de abetos era terreno patriótico. Theodor Kittelsen lo llenaba de trolls en sus ilustraciones de cuentos, el país discutía su salida de la unión con Suecia, y de un pintor noruego se esperaba que encontrase algo nacional entre los troncos.
Munch pintó el suyo en 1899 y lo tituló Mørk granskog, bosque oscuro de abetos, sin prometer nada más que los árboles. Aquel año apenas paró en casa. Pasó parte de la primavera en Florencia y Roma y en otoño ingresó en un sanatorio de Gudbrandsdalen para tratarse los nervios. El motivo del bosque ya no lo soltó, y en los años siguientes dio pie a toda una serie de cuadros.
La tabla es pequeña, de unos 45 por 69 centímetros, pintada directamente sobre la madera sin imprimar. Nunca la firmó.




