
Egon Schiele · PD
Ciudad muerta III
Ficha
La historia
En 1911 Egon Schiele, con veintiún años, mira desde lo alto de una colina el pueblo de Krumau, hoy la checa Cesky Krumlov. Era la ciudad natal de su madre, y él había pasado allí una temporada el año anterior intentando echar raíces. Los vecinos no lo quisieron. Vivía sin recato con su joven modelo, y acabaron por echarlo del lugar. Ese rechazo asoma en el cuadro. Las casas se apiñan a lo largo del río oscuro con las ventanas tapadas de negro y sin una sola persona a la vista, un pueblo vivo pintado como si estuviera abandonado. Los tonos, decía él, eran los más severos que había usado, pardos terrosos y blancos pálidos contra el agua azul negruzca.




