
Gallo muerto
Ficha
La historia
Durante mucho tiempo el gallo pareció colgar sobre un fondo negro y liso. La restauración levantó un barniz espeso y oxidado, y el espacio reapareció. El ave cuelga de una cuerda sobre una mesa, dentro de una arquitectura con un arco al fondo, en una atmósfera cálida de amarillos y pardos, y el plumaje está resuelto con pincelada fluida sobre una preparación rojiza.
El Prado fecha la tabla entre 1659 y 1660. Metsu vivía entonces en Ámsterdam, donde se vendían bien los bodegones de caza muerta que hacían Jan Baptist Weenix o Elias Vonck, un solo animal colgado de una pata y un cuadro entero para él. De Metsu se conservan muy pocos bodegones.
En el borde inferior están pintados dos números antiguos, 1551 y 171. Son marcas de los inventarios reales, de las décadas que el cuadro pasó en Aranjuez antes de llegar al Prado en los años veinte del siglo XIX.




