
Edvard Munch · PD
Muerte y vida
Ficha
La historia
A comienzos del siglo XVI, los pintores alemanes representaban a menudo a una muchacha en brazos de un esqueleto, un recordatorio de que la belleza acaba en la tumba. Munch retomó ese tema en Berlín, en 1893 y 1894, y lo trasladó a su propia época. En el centro, la mujer desnuda y el esqueleto se besan como en las viejas tablas. Alrededor, en cambio, aparecen imágenes tomadas de la ciencia. Por el borde izquierdo suben unos filamentos rojos y ondulantes que el Museo Munch interpreta como un torrente de espermatozoides vistos al microscopio, y en el borde derecho se alzan dos embriones delgados y pálidos.
La pintura está aplicada en capas finísimas y en muchos puntos deja ver el lienzo desnudo, huella de los experimentos técnicos de Munch en sus años berlineses. Ese mismo 1894 grabó la misma pareja a punta seca sobre una plancha de metal, en uno de sus primeros grabados.




