
Diana y Calisto
Ficha
La historia
La historia es cruel. Diana, diosa de la caza, acaba de descubrir que Calisto, una de las ninfas que le habían jurado castidad, espera un hijo de Júpiter, y aquí la expulsa de su séquito. Ricci pintó este pequeño lienzo en Venecia entre 1712 y 1716, un viejo tema de Ovidio resuelto con pincel ligero y rápido. Lo que ocurrió después con el cuadro es lo más extraño. Hacia la Segunda Guerra Mundial había pasado de una colección de Wiesbaden, por Roma, a manos de Hermann Göring, el jerarca nazi y coleccionista obsesivo. En 1948 lo localizó y devolvió a Italia Rodolfo Siviero, el funcionario que dedicó décadas a recuperar obras saqueadas durante la guerra. Solo llegó a las Gallerie dell'Accademia en 1988, y hoy cuelga en la sala ocho.




