
Francesco Solimena · PD
Diana y Endimión
Ficha
La historia
Hacia 1705 Nápoles era una de las mayores ciudades de Europa y Francesco Solimena, su pintor más solicitado, dirigía un taller por el que pasó buena parte de la pintura napolitana de aquellos años. Aquí recurre a un mito antiguo, la diosa Diana, señora de la luna, que baja cada noche a contemplar al pastor Endimión dormido, del que se ha enamorado. Solimena lo resuelve como una escena nocturna, con la luz de la luna resbalando sobre el cuerpo del joven mientras Cupido espera para disparar su flecha. Es un cuadro grande, de más de dos metros de ancho, pensado para una pared señorial. La galería de Liverpool que hoy lo conserva lo compró en 1966.