
Domenichino · PD
Diana y sus ninfas
Ficha
La historia
Hacia 1616 Domenichino pintó a la diosa Diana con sus ninfas en pleno concurso de tiro, una escena que tomó de un pasaje de la Eneida de Virgilio y trasladó al mundo de la cazadora. El cuadro tuvo una historia turbulenta. Lo había encargado el cardenal Pietro Aldobrandini, pero el cardenal Scipione Borghese, coleccionista voraz y sobrino del papa, lo quiso para sí: hizo confiscar la obra y el pintor pasó unos días en prisión. Un año después Domenichino recibió 150 escudos, aunque a cambio de dos telas. Entre los cuerpos y el follaje asoman dos hombres que espían a las ninfas, un eco del mito de Acteón. Así llegó la pintura a la Galería Borghese de Roma, donde sigue colgada hoy.


