
Domenichino · PD
La Virgen y el unicornio (Virgen con un unicornio)
Ficha
La historia
A comienzos del siglo XVII, en el palacio Farnese de Roma, Annibale Carracci dirigía la decoración de su célebre galería, y entre sus ayudantes había un joven boloñés de poco más de veinte años, Domenichino. A él se debe este fresco sobre la entrada. El unicornio era la divisa de la familia Farnese, dueña del palacio, pero también arrastraba una vieja leyenda: solo una doncella podía amansar a la fiera, que venía a rendirse en su regazo. Domenichino juega con los dos sentidos a la vez, emblema heráldico y alegoría de la castidad, y sitúa la escena no en el centro del paisaje sino al borde del bosque, como si muchacha y animal se apartaran tímidamente de la vista.


