
Disputa sobre la Encarnación
Ficha
La historia
Durante tres años, hasta 2024, los visitantes de Brera pudieron ver a los restauradores trabajando en esta tabla sin salir de la sala. Mide más de cuatro metros y bajarla al taller no era razonable, así que la intervención se hizo a la vista de todos. Bajo los barnices amarillentos reaparecieron los colores que Girolamo Genga había puesto de verdad, y también las marcas del estarcido, el polvillo de carbón con que pasó el cartón preparatorio a la madera. Cambió además el título. Durante generaciones los catálogos hablaban de una Disputa sobre la Inmaculada Concepción. La historiadora del arte Corinna Gallori volvió a leer la escena desde la teología de los agustinos que la encargaron en 1513, y los doctores de la Iglesia discuten ahora sobre la Encarnación. El retablo estaba en el altar mayor de Sant'Agostino de Cesena y llegó a Brera en 1809, con las incautaciones napoleónicas.

