
Campesinos borrachos en una posada
Ficha
La historia
En marzo de 1625, Adriaen Brouwer, un flamenco de unos 20 años, se alojaba en Ámsterdam en la posada de un paisano suyo, el pintor Barend van Someren. También pasó por Haarlem, y de esos años holandeses, hacia 1625 o 1626, procede esta pequeña tabla. En la taberna ya no queda nadie sobrio. Una mujer de falda roja se ha escurrido del taburete y duerme en el suelo. Un hombre sentado en una silla hecha con un barril se ríe con una pipa de barro en la mano, su vecino levanta la jarra con la boca abierta de par en par y un tipo corpulento con gorro rojo se apoya en la pared, medio dormido. Brouwer llevó este tipo de escenas campesinas a las Provincias Unidas, donde las compraban burgueses acomodados a quienes las costumbres rústicas les parecían muy graciosas. Su monograma estuvo en otro tiempo sobre la silla de barril y hoy ya no se ve.




