
Michelangelo · PD
La sibila eritrea
Ficha
La historia
En 1508 el papa Julio II apartó a Miguel Ángel de la tumba de mármol que estaba tallando y lo subió a un andamio a pintar la bóveda de la Capilla Sixtina. Él se tenía por escultor y aceptó el encargo a regañadientes, para luego pasar cuatro años trabajando muy por encima del suelo de la capilla. Entre los profetas colocó cinco sibilas, las adivinas del mundo pagano que los cristianos creían que habían anunciado también la venida de Cristo. Esta es la Sibila Eritrea, que pasa las hojas de un enorme libro mientras, a su espalda, un niño desnudo enciende una lámpara. Su cuerpo es tan robusto y torneado como el de los hombres que la rodean en el techo.




