
Eugène Louis Boudin · PD
Étretat. El acantilado de Aval
Ficha
La historia
Quien mira el mar desde la playa de Étretat tiene a su izquierda la Porte d'Aval, el más alto de los dos acantilados que cierran la bahía, con más de 80 metros, su arco abierto sobre el agua y una aguja de piedra que se levanta a su lado. Eso es lo que pintó Boudin en 1890, y casi lo único. No hay paseantes ni casas del pueblo, tampoco el hotel ni la arena, algo raro en un pintor cuyas playas suelen estar llenas de figuritas. Solo unas barcas de pesca vuelven a la derecha con la captura. Y eso que Étretat era entonces un lugar de veraneo de moda. A comienzos de siglo no llegaba a 1000 habitantes y al final tenía unos 2200 fijos y muchos más en verano. Boudin pasó allí del 20 de septiembre al 3 de octubre de un año de mucho trabajo, mientras el marchante parisino Paul Durand-Ruel preparaba una gran exposición suya para diciembre.




