
Los primeros pasos
Ficha
La historia
Todo en este cuarto es bávaro: la ventana de cuarterones con su geranio, las sillas oscuras talladas, el pequeño crucifijo en lo alto de la pared encalada, la trenza y el corpiño de la niña sentada a la mesa. Iakovidis lo pintó en Múnich y allí mismo lo expuso en 1892, en el Glaspalast, el pabellón de vidrio donde se celebraban las muestras anuales. En Grecia acabó siendo una de las imágenes más reproducidas del país, una escena familiar que reconocen los escolares, y la casa que aparece en ella es una casa de aldea alemana.
La abuela todavía no ha soltado al niño. Sus dos manos siguen rodeándole las costillas, mientras la hermana mayor se inclina desde el otro lado y estira el brazo entero sobre el tablero, con la palma abierta. La luz de la ventana se posa en la camisita blanca y la convierte en lo más claro del cuarto. La Galería Nacional considera este lienzo el punto en que cambió su manera de entender la luz. En el borde derecho de la mesa hay un ovillo de lana roja con las agujas aún clavadas, el único color fuerte del cuadro.

