
Daniel Seghers · PD
Guirnalda con la Virgen y el Niño
Ficha
La historia
Nada de lo que hay en esta guirnalda pudo cortarse el mismo día. El eléboro verde abre en las últimas semanas del invierno, el narciso y el jacinto llegan en marzo, los tulipanes en abril, el mundillo y la retama en mayo, y los claveles y las rosas siguen todo el verano. Los floristas de Amberes trabajaban con dibujos hechos a lo largo de un año entero, y así acaban colgando bulbos de primavera junto a rosas de pleno agosto en un mismo lienzo. El índice del museo para este cuadro añade a la cuenta una mosca sírfida y una ortiguera.
La línea de autoría lleva un solo nombre. El catálogo del Prado de 1857, al describir la Virgen con el Niño en el centro de la guirnalda, anotó que las figuras parecían de Cornelio Schut, y guirnaldas así solían repartirse entre dos pintores.
En el anverso del lienzo hay dos números, el 222 abajo a la izquierda en blanco y el 1219 abajo a la derecha en naranja, dejados allí por los inventarios reales y por los primeros catálogos del museo.




