
Zorro atacando a un gallo
Ficha
La historia
Hacia mediados del siglo XIX, la pintura de animales era en Europa un género próspero por sí mismo. Los coleccionistas querían la fauna y la vida del corral observadas con una precisión casi de naturalista, y quien supiera pintar perros, ciervos y aves de caza vivía de ello. Benno Adam fue en Múnich uno de esos especialistas. En 1855 fijó esta pequeña y brusca escena de corral. Un zorro que ha entrado y ha atrapado a un gallo. El título lo dice sin rodeos, un zorro que se cobra un gallo como presa. Es el tipo de asunto que gustaba a la época, un trozo de violencia campestre real en lugar de un bodegón ordenado, el animal sorprendido en plena acción. Adam presta al zorro y al gallo la misma atención minuciosa que un retratista daría a su modelo.