
Gabrielle d'Estrées y una de sus hermanas
Ficha
La historia
En 1594, el año en que Enrique IV entró por fin en París tras convertirse al catolicismo, su amante Gabrielle d'Estrées le dio un hijo, César. El Louvre interpreta esta tabla como una alegoría del nacimiento de uno de los hijos naturales del rey. Dos mujeres jóvenes se bañan entre cortinas rojas. La que recibe el pellizco en el pecho es, según la tradición, Gabrielle, y su compañera una de sus hermanas, la duquesa de Villars o la mariscala de Balagny. Ese gesto se ha leído desde hace mucho como un anuncio de embarazo. La favorita sostiene un anillo entre dos dedos, y al fondo de la estancia una mujer cose junto al fuego. El pintor es anónimo, uno de los artistas de la segunda escuela de Fontainebleau. La amante del rey murió en 1599, embarazada de nuevo, antes de que él pudiera casarse con ella.
