
Anthony van Dyck · PD
Gio. Paolo Balbi a caballo
Ficha
La historia
En julio de 1648 la República de Génova hizo imprimir un bando con el retrato de Giovanni Paolo Balbi y una recompensa para quien lo entregara, mayor aún para quien lo matara. Veinte años antes, hacia el final de la estancia de Antonio van Dyck en Génova, ese mismo hombre, que entonces rondaba los veinte y venía de una de las familias de banqueros de la ciudad, se había hecho retratar a caballo.
La conjura consistía en franquear de noche a las tropas francesas la entrada por la muralla del lado de Sarzano. Un cómplice vendió los papeles al gobierno. Balbi escapó, lo condenaron a muerte en rebeldía, le confiscaron los bienes y desterraron a sus hijos.
El inventario que su hermano Bartolomeo mandó redactar en 1649 anota que el lienzo había salido de la casa familiar por ser indigno de estar allí. Un pariente posterior, Francesco Maria Balbi, encargó al pintor Simone De Bovis que pusiera su propia cara sobre aquel cuerpo, y así el cuadro pudo seguir colgado con otro jinete en la silla. En 1974 se vendió y se limpió, y Gio. Paolo volvió a aparecer debajo.




