
Amedeo Modigliani · PD
Niña de pie con delantal negro
Ficha
La historia
En la primavera de 1918 los cañones alemanes de largo alcance dejaban caer obuses sobre París, y Modigliani abandonó la ciudad con su compañera, Jeanne Hébuterne, y su marchante, Léopold Zborowski, rumbo a la Costa Azul. Cerca de Niza y del pueblo encaramado de Cagnes se encontró entre gente que nunca había pintado: ya no los poetas y las modelos de Montparnasse, sino niños del lugar, criadas y jornaleros. Esta muchacha de pie, con su delantal oscuro, es una de ellos. La paleta es más suave que en su obra parisina, la luz más cálida, el cuello largo y los hombros caídos dulcificados casi hasta la ternura, y las manos se le quedan torpes por delante, como las de una niña de verdad a la que han pedido que no se mueva. Pintaba estos retratos para enviarlos al norte, a Zborowski, con la esperanza de sacar unos pocos francos por cada uno. Le quedaban menos de dos años de vida cuando hizo este.




