
Olga Boznańska · PD
Niña con crisantemos
Ficha
La historia
Olga Boznańska pintó esta niña en 1894, cuando trabajaba en Múnich lejos de su Cracovia natal. La crítica polaca suele señalar este cuadro como el momento en que la pintora encontró su voz: la paleta apagada, casi gris, los contornos que se deshacen y esa luz difusa que envuelve a la muchacha entre crisantemos. Boznańska pintaba sobre cartón y evitaba los barnices brillantes, y por eso sus superficies parecen respirar. La modelo mira de frente, seria, con las flores blancas como única nota clara. Más tarde se instaló en París, donde vivió y trabajó el resto de su vida.
