
Henri Matisse, Goldfish, 1912. Wikimedia Commons.
Los peces rojos
Ficha
La historia
En 1912 Matisse volvía de Tánger, donde le había llamado la atención cómo la gente pasaba largos ratos contemplando peces de colores en un cuenco, quieta y como en calma. De regreso en Francia, en el invernadero acristalado de su casa de Issy-les-Moulineaux, pintó una serie con esos peces, y este cuadro es uno de ellos. El rojo intenso de los peces, encendido entre verdes y rosas, es puro Matisse fauvista, con el color mandando sobre el dibujo. Para él valían como imagen de reposo, casi de un pequeño paraíso doméstico. Ese mismo año lo compró en su taller de París el comerciante moscovita Serguéi Schukin, que lo colgó en el salón rosa de su mansión. Tras la revolución rusa la colección fue nacionalizada, y desde 1948 el cuadro se encuentra en el Museo Pushkin de Moscú.




