
Józef Chełmoński · PD
El veranillo
Ficha
La historia
Cuando Chełmoński colgó este cuadro en la galería Zachęta de Varsovia en 1875, algunos visitantes se sintieron ofendidos. Esperaban una campesina idealizada y en cambio vieron a una muchacha descalza tumbada en un prado, con la ropa gastada, ociosa a plena luz del día. En la mano levantada sostiene un hilo de telaraña de esos que flotan en el aire al comienzo del otoño; en polaco esa estación se llama «babie lato», y da título al cuadro. El pintor venía de recorrer las estepas de Ucrania, y trajo de allí esta mirada directa sobre la vida rural. Hoy es una de las obras más queridas del realismo polaco, en el Museo Nacional de Varsovia.




