
Aníbal jura odio eterno a los romanos
Ficha
La historia
Aníbal tenía nueve años cuando su padre Amílcar, antes de embarcar hacia Hispania, lo llevó ante un altar y le hizo jurar que nunca sería amigo de Roma. Lo cuenta Tito Livio, y quien había leído a Virgilio lo asociaba con Dido moribunda pidiendo un vengador que naciera de sus cenizas. Pittoni volvió al tema una y otra vez, siempre en formato pequeño.
Esta versión mide unos 40 por 70 centímetros y está pintada deprisa. La pincelada suelta indica que es un modelo de trabajo, el momento en que el pintor decide quién va dónde antes de empezar el cuadro definitivo. En Viena hay una versión muy próxima.
La Venecia de la década de 1720 vivía también de exportar esto, historias antiguas de gabinete para coleccionistas del otro lado de los Alpes. Un boceto de un nombre como Pittoni ya era pieza de colección. Brera lo compró en 1913.




