
Edvard Munch · PD
Henrik Ibsen en el Grand Café
Ficha
La historia
Cuando Ibsen volvió a Noruega en 1891, tras 27 años fuera, se trajo una costumbre del sur. Bajar cada día al café a una hora fija. En Roma había sido el Tritone, en Múnich el Maximilian, y en Kristianía fue el Grand Café, en la avenida Karl Johan, con una puntualidad de la que la ciudad hacía bromas. Munch pintó la escena en 1898, el año en que el dramaturgo cumplió 70 y medio continente lo celebró con homenajes. Se conocían. Tres años antes Ibsen había ido a ver la exposición de Munch en Kristianía, muy atacada por la prensa, y el pintor contaba que el viejo escritor lo animó diciéndole que a él le había pasado lo mismo, que cuantos más enemigos, más amigos. Munch volvió al motivo en 1902, en una litografía.




