
Hércules y Aqueloo
Ficha
La historia
Fernando Gonzaga, duque de Mantua, se estaba haciendo una villa de recreo a las afueras de su ciudad, la Villa Favorita, y entre 1617 y 1621 Reni pintó para una de sus salas cuatro Trabajos de Hércules. Este es el combate con Aqueloo, un dios fluvial, por la mano de Deyanira. En el relato de Ovidio, Aqueloo cambia de forma para escapar, primero en serpiente y luego en toro, y Hércules le arranca uno de los cuernos. Reni pinta la lucha cuando los dos son todavía hombres, dos cuerpos desnudos trabados bajo un cielo oscuro. Los cuatro lienzos siguieron juntos a lo largo de una sorprendente cadena de dueños. Al dispersarse las colecciones Gonzaga en 1627, la serie fue a parar a Carlos I de Inglaterra. Tras su ejecución, el Parlamento vendió sus cuadros, y en 1651 un comprador pagó 400 libras por los cuatro. Luego fueron del banquero Everhard Jabach, a quien Luis XIV se los compró en 1662. En 1682 colgaban en el salón del trono de Versalles.




