
Gleb Simonov · PD
Alegoría sagrada
Ficha
La historia
Pocos cuadros del Renacimiento se resisten tanto a ser explicados como esta Alegoría sagrada que Bellini pintó en Venecia hacia 1490. En una terraza de mármol junto a un lago sereno, la Virgen preside sentada en un trono, rodeada de santos que se reconocen por sus atributos, como san Sebastián y el eremita san Onofre de piel curtida, mientras unos niños juegan alrededor de un arbolillo en el centro. Nadie ha logrado decir con certeza qué historia, si es que hay una, se representa aquí. Se ha propuesto que sea una visión del paraíso, o la imagen de una cofradía religiosa reunida en oración. El paisaje del fondo, con sus colinas y sus figuras diminutas, tiene esa luz quieta que Bellini fue de los primeros en llevar a la pintura veneciana.




