
Puertas Santas
Ficha
La historia
Estas dos tablas pintadas nunca fueron pensadas para colgar en una pared. Hacia 1500, en las tierras búlgaras entonces bajo dominio otomano, giraban sobre goznes en el centro mismo del iconostasio, la alta mampara que separa a los fieles del altar. Son las puertas santas, por las que solo pasa un sacerdote o un diácono, y únicamente en ciertos momentos del oficio. Por eso llevan la Anunciación repartida entre las dos hojas, el arcángel Gabriel trayendo su mensaje a María. Marca el instante en que lo divino entró en el mundo, y por eso corresponde a la puerta que el clero cruza para llegar al altar. Debajo, en puertas como estas, suelen montar guardia los cuatro evangelistas. Por antigua tradición las puertas representan también las de Jerusalén, por las que Cristo entró el Domingo de Ramos.




