
Sagrada Familia con san Ambrosio presentando a un donante
Ficha
La historia
En 1896 el director de Brera, Giuseppe Bertini, entró en el palacio arzobispal de Milán y se llevó esta tabla, junto con otros cuadros. Colgaba allí desde 1650, cuando el cardenal Cesare Monti dejó su colección al arzobispado. Más atrás el rastro se pierde. No se sabe quién encargó la pintura ni dónde estuvo primero, y el hombre al que se presenta, pintado claramente del natural, no tiene nombre. El santo que le pone la mano encima es Ambrosio, obispo de Milán en el siglo IV y después patrono de la ciudad, y ésa es la única pista sobre a qué mundo pertenecía el donante. Bordone tenía unos 25 años cuando lo pintó, y dio al paisaje tanto espacio como a las figuras, a la manera de Giorgione.




