
Annibale Carracci · PD
Las santas mujeres en el sepulcro de Cristo
Ficha
La historia
A finales de la década de 1590 Aníbal Carracci dejó Bolonia por Roma y se puso a estudiar las estatuas antiguas y los frescos de Rafael de que estaba llena la ciudad. Aquí lo pintó, para Lelio Pasqualini, canónigo de Santa María la Mayor y dueño de una de las grandes colecciones romanas de monedas y mármoles antiguos. Ese ojo de anticuario quizá explique la calma escultórica de la escena. Tres mujeres que habían seguido a Cristo llegan al alba para ungir su cuerpo y encuentran el sepulcro abierto y vacío, mientras un ángel sentado en el borde del sarcófago de piedra les anuncia que ha resucitado. Su giro sobresaltado y la luz fría y clásica muestran a Aníbal asimilando Roma a toda prisa. El Hermitage compró el lienzo en 1836.




