
George Frederic Watts and workshop · PD
La Esperanza
Ficha
La historia
George Frederic Watts pintó esta figura en 1886, en plena Inglaterra victoriana, y la llamó Esperanza, aunque a primera vista todo en ella sugiere lo contrario. Una mujer con los ojos vendados se encoge sobre un globo terráqueo e inclina la cabeza hacia una lira a la que solo le queda una cuerda intacta. Watts quería justamente eso: la esperanza no es la certeza de que algo saldrá bien, sino el gesto de seguir arrancando una nota a un instrumento casi roto. Pintó dos versiones ese mismo año. Un siglo después, en 1990, un joven Barack Obama escuchó en una iglesia de Chicago un sermón inspirado en este cuadro, titulado La audacia de la esperanza, y de ahí saldrían el discurso que lo lanzó a la política nacional y el libro que llevaría su nombre.
