
I, Sailko · CC-BY-SA-3.0
La Inmaculada Concepción
Ficha
La historia
En la España del siglo XVII la Inmaculada Concepción era mucho más que un tema piadoso: era una causa nacional. La monarquía presionaba a Roma para que declarara dogma la idea de que María había sido concebida sin pecado, y las ciudades juraban defenderla. En ese clima, casi todos los pintores del Siglo de Oro repitieron la imagen de la joven vestida de blanco y azul, de pie sobre la luna. Antonio de Pereda, formado en Madrid, fue uno de ellos, aunque hoy se le recuerda sobre todo por sus vanitas, esas naturalezas muertas con calaveras y relojes que hablan del paso del tiempo. Pereda pasó casi toda su vida en Madrid, donde murió en 1678.
