
Gerard David · CC0
El juicio de Cambises
Ficha
La historia
Este díptico se pintó en 1498 para la sala de los magistrados del ayuntamiento de Brujas, y no era una decoración cualquiera: servía de advertencia a los propios jueces. La historia viene de Heródoto. El juez persa Sisamnes se dejó sobornar y dictó una sentencia injusta, así que el rey Cambises ordenó desollarlo vivo. En el panel izquierdo lo detienen; en el derecho, unos verdugos le arrancan la piel con serena minuciosidad de cirujano. Al fondo, la silla del tribunal aparece forrada con esa misma piel, y en ella se sienta ya el hijo de Sisamnes para juzgar en su lugar. Gerard David pintó la carnicería con detalle flamenco, sin dramatismo, casi con frialdad. Pocos años antes la ciudad había encarcelado a su señor Maximiliano, y la escena funcionaba también como un gesto público de arrepentimiento.




