
Jean-Antoine Watteau · PD
El indiferente
Ficha
La historia
Watteau pintó esta tabla diminuta, apenas mayor que una hoja de papel, hacia 1717, el año en que la Academia lo admitió por sus escenas de fiestas galantes al aire libre. Un joven con capa de seda avanza de puntillas, con el brazo en el aire, como sorprendido en plena danza. Su historia posterior resultó más rara que su origen. En 1939 un joven admirador lo descolgó sin más de una pared del Louvre, en pleno día, convencido de que lo habían repintado con torpeza. Se pasó tres semanas restaurándolo en su casa, raspó un pequeño juguete que juzgó ajeno a Watteau y luego telefoneó a los periódicos para devolverlo. Acabó en la cárcel, y la tabla regresó a su sala.




