
José Casado del Alisal · PD
La campana de Huesca
Ficha
La historia
Casado del Alisal pintó este enorme lienzo en 1880, en pleno auge de la pintura de historia española, cuando el país gustaba de verse retratado en sus episodios medievales. El asunto es de los más truculentos que se atrevió a llevar al Prado. Recrea el desenlace de la leyenda de la campana de Huesca: el rey Ramiro II de Aragón, llamado el Monje, muestra a los nobles convocados las cabezas de quienes habían desafiado su autoridad, cortadas y dispuestas en círculo como si formaran una campana, y para el badajo reservó la cabeza del obispo señalado como cabecilla. Casado no suaviza la escena. La luz cae sobre el rey y sobre los rostros de espanto de quienes comprenden lo que ven. La obra obtuvo mención en la Exposición Nacional de 1881 y el Estado la compró poco después. Desde 1950 se expone en el ayuntamiento de Huesca, la ciudad de la que cuenta su vieja historia.