
Georges Seurat · PD
La Grande Jatte (estudio VI)
Ficha
La historia
En el verano de 1884, la isla de la Grande Jatte, en el Sena al oeste de París, era un sitio al que la gente iba en su día libre: pasear, sentarse en la hierba, mirar el río. Georges Seurat iba allí a trabajar. Esta tablita, que cabe en una mano, es uno de las decenas de estudios al óleo que pintó al aire libre, sobre el terreno, probando la luz, el color de la hierba y del agua, el lugar donde podría ir una figura. De vuelta en el taller pasó casi dos años reuniendo esas observaciones en un solo lienzo de unos dos metros de alto por tres de ancho, aplicando el color en innumerables toques pequeños y separados. Aquel cuadro terminado, Un domingo en la Grande Jatte, cuelga hoy en Chicago. Lo que hay aquí es lo contrario: rápido y tomado del natural, el apunte del que salió una pintura lentísima y calculada.




