
Pierre-Paul Prud'hon · PD
La Justicia y la Venganza Divina persiguiendo al Crimen
Ficha
La historia
Este cuadro no fue pensado para un museo, sino para una sala de audiencias. En 1804 el prefecto de París encargó a Pierre-Paul Prud'hon una gran tela destinada al tribunal penal del Palacio de Justicia, para que colgara sobre los acusados. La escena es nocturna: a la luz de la luna, un asesino huye del cuerpo desnudo y despojado de su víctima, mientras dos figuras aladas descienden tras él. Son la Justicia, con su espada y su balanza, y la Venganza divina, que ya le echa la mano encima. El mensaje para quien se sentaba en el banquillo era directo: el crimen puede cometerse en la oscuridad, pero siempre es perseguido. Prud'hon envolvió todo en su penumbra suave y aterciopelada, y en el Salón de 1808 Napoleón lo premió con la Legión de Honor.
