
Wassily Kandinsky · PD
Paisaje con colinas onduladas
Ficha
La historia
Kandinsky pintó esta pequeña tabla en 1910, durante los veranos que pasaba en Murnau, un pueblo al pie de los Alpes bávaros donde él y la pintora Gabriele Münter habían comprado una casa. Aquellos veranos marcaron un giro en su obra. Mientras apuntaba las colinas, las casas y los campanarios, dejaba una y otra vez que el color se soltara de aquello que describía, hasta que una ladera verde o una sombra azul valían por sí mismas tanto como por el paisaje. Esta es una de esas pruebas: aún se leen las colinas ondulantes y el cielo, pero la pintura ya está medio libre de ellos. En un par de años llegaría a cuadros donde no quedaba paisaje alguno. La tabla es pequeña, de las que se llevan al aire libre y se resuelven deprisa, sobre el terreno.




