
Paisaje con leñadores y jinetes
Ficha
La historia
Marco Ricci trabajaba casi siempre en este tamaño, lo bastante pequeño para sostenerlo con las dos manos, y esta es una de aquellas obras de gabinete, pintada al temple sobre un trozo de piel de cabra y no sobre lienzo. La piel acogía bien la pincelada rápida y seca que le gustaba. La escena es un paisaje de trabajo: leñadores atareados entre los árboles mientras unos jinetes pasan por un camino, esa labor de cada día que una y otra vez situaba en plena naturaleza salvaje. Cuadros como este se hacían para que los coleccionistas los guardaran en casa y los miraran de cerca, y este pertenece a la última década de su vida, a los años veinte del siglo XVIII.



