
La gran Piedad redonda
Ficha
La historia
Hay un detalle que se escapa a primera vista, una pequeña paloma blanca justo bajo la barba de Dios Padre, donde su cabeza toca la de su hijo muerto. Es el Espíritu Santo, y con ella la Trinidad completa cabe en este círculo dorado de 65 centímetros. La Virgen, envuelta en azul intenso, alza la mirada hacia el rostro de su hijo, san Juan, vestido de rojo, se lleva la mano a la mejilla, y un grupo de ángeles pequeños se apiña por la izquierda. La sangre brota de la herida del costado y gotea de las manos. La tabla se pintó entre 1397 y 1404, más o menos, probablemente en Dijon. El Louvre la da a Jean Malouel como obra «atribuida», porque ningún documento lo nombra. En 2012 el museo compró otra tabla más pequeña, un Cristo de piedad vinculado también a Malouel, y los especialistas reconocen en ambas los mismos brazos largos y flexibles.