
Frans Hals · PD
Niño riendo
Ficha
La historia
Un niño te sonríe de frente, el pelo revuelto, los ojos vivos, y la pintura alrededor de la boca puesta con unas pocas pinceladas rápidas. No es el retrato de nadie en concreto. Hacia 1625, en la Holanda de su siglo de oro, Frans Hals lo pintó como una tronie, un estudio de un tipo o de una expresión hecho para vender en el mercado y no por encargo. La risa era un atrevimiento. Es de las expresiones más difíciles de sostener y de pintar, y por eso tantos retratos antiguos mantienen la boca cerrada; Hals la persiguió una y otra vez. Trabajó deprisa, con pinceladas sueltas y visibles que de cerca parecen casi descuidadas y de lejos se cierran en un rostro vivo. La tablita es redonda, tan pequeña que cabe entre las dos manos.




