
Michelangelo · PD
Leda y el cisne
Ficha
La historia
El cuadro que Miguel Ángel pintó no existe, se perdió hace siglos y solo lo conocemos por copias y por un cartón preparatorio. Hacia 1530 lo hizo para Alfonso de Este, duque de Ferrara, sobre el mito de Leda y el cisne, en el que el dios Júpiter se transforma en ave para seducirla. Cuenta la tradición que, cuando el enviado del duque menospreció la obra llamándola 'poca cosa', Miguel Ángel se ofendió y se negó a entregarla. Acabó regalándola a un ayudante, y con el tiempo la pintura viajó a Francia y desapareció, quizá destruida por considerarse indecente. La postura de Leda, reclinada y de piernas cruzadas, retoma la de una de sus propias esculturas para las tumbas de los Medici en Florencia. Las versiones que sobreviven, hechas por otras manos, son hoy nuestra única ventana a lo que pintó.




