
Giovanni Bellini · PD
Madonna Lochis
Ficha
La historia
En la Venecia de los años 1470 Giovanni Bellini producía pequeñas Vírgenes para los dormitorios y las capillas privadas de las casas acomodadas, y esta es una de ellas: hecha para rezarle, no para admirarla en una sala. La Virgen sostiene al Niño detrás de un parapeto de mármol, recurso que Bellini repitió una y otra vez para situar a las figuras sagradas justo más allá de nuestro espacio. Sobre esa cornisa fingió un papelito con su firma, uno de esos engaños ilusionistas que tanto gustaban a los venecianos. Más tarde perteneció al conde Guglielmo Lochis, coleccionista de Bérgamo que legó sus cuadros a la Accademia Carrara al morir en 1866, y así una imagen devota veneciana acabó llevando su nombre.




