
Amedeo Modigliani · CC0
Lola de Valence
Ficha
La historia
El nombre venía de una bailarina que llegó a París en 1862 con una compañía española y posó aquel año para Manet. Baudelaire escribió cuatro versos para el cuadro que salió de aquellas sesiones. La Lola de Manet pasó al Estado francés con el legado del coleccionista Isaac de Camondo, y cuando en 1914 se abrieron las salas Camondo del Louvre quedó por fin a la vista del público, justo al empezar la guerra. Un año después Modigliani pintó esta cabeza pequeña y le puso el mismo título. El Metropolitan, que la tiene desde 1967, explica que el rostro no debe nada a la bailarina de Manet y sí a las cabezas de piedra que Modigliani había tallado hasta 1914 y a las máscaras del Congo francés que circulaban entonces por el comercio parisino. Nadie ha identificado a la mujer que posó. Está pintada sobre papel, adherido más tarde a una tabla, y mide 52 por 34 centímetros.




